Una aventura caribeña - Parte I
Después de 3 semanas perdido con Vicky en una de las islas de las antillas mayores del caribe, disfrutando de sus playas, aunque no se hayan podido disfrutar como uno hubiera querido, vengo con las pilas bien cargadas y con ganas de empezar a trabajar y seguir con mis propios proyectos, aunque ahora mismo estoy algo desorientado a causa del Jet Lag. Este viaje a Republica Dominicana me ha sorprendido en muchos aspectos, explicaré algunos puntos que me resultaron curiosos y otros desastrosos.

Vueling:
La aventura empezó el viernes 21, nuestro vuelo con Vueling a Madrid llegaba a la terminal 4, donde nos estaban esperando unos amigos para recogernos y pasar la noche en su casa. Como casi todos los vuelos a América, parten desde la capital de España, cosa que debería ir cambiando, ya que otras ciudades como Barcelona son de gran importancia internacional. Teníamos que estar en Madrid para embarcar en el vuelo a Santo Domingo sobre las 3 de la tarde del Sábado.
El primer problema fueron las maletas. Después de esperar cerca de una hora a que salieran, comprobamos asombrados que la maleta grande, donde teníamos el 80% del equipaje no aparecía. Tuvimos que esperar durante cerca de 2 horas en el aeropuerto a que nos dijeran donde estaba la maleta, hasta que al final tuvimos que ir a dormir sin maleta. Eso era sobre las 2 de la madrugada. Al día siguiente por la mañana me llamaban desde Vueling para comunicarme que la maleta había aparecido. La fuimos a buscar cerca de las 13h, solo quedaban 2 horas para que saliera el vuelo a Santo domingo. Corriendo cogimos la maleta y tras comprobar el contenido y reclamar los desperfectos, otra historia a contar, fuimos volando hacia la terminal 1, ¡¡entre 10m y 15m en coche desde una terminal a otra!!
Air Europa:
Llegamos con 1h y media de antelación, retrasados por el problema del equipaje y nos disponíamos a facturar las maletas, después de esperar en la fila, cuando llegamos cerca del mostrador, nos dicen que ya no se podía seguir embarcando, a causa de ¡¡overbooking!! ¿Como era posible que no hubiera plazas, cuando compras billetes 3 meses antes y estas facturando hora y media antes del embarque? Parece ser que algunas compañías aéreas venden mucho más de lo que pueden, para asegurarse volar con los aviones llenos, pudiendo darse el lujo de indemnizar a los afectados, "regalando" vuelos de ida y vuelta para dos personas o 600€ de compensación y esperar a otro vuelo. Después de lo sucedido, empecé a ponerme furioso y se reflejaba en mi cara. Hablando con la chica de relaciones publicas de Air Europa, conseguimos el dinero y el vuelo de ida y vuelta, y nos ofrecían ir a Santo domingo con otra compañía por la noche. En ese momento vimos que al lado del mostrador en el que estábamos, un rotulo indicaba Punta Cana y puestos a la aventura, solicitamos volar en ese avión. Por fin pudimos resolver los problemas del vuelo y después de 9 horas estábamos en Republica Dominicana, pero algo lejos de nuestro destino inicial.
Punta Cana:
Después de tanto oír y ver Punta Cana en agencias de viaje, realmente tenía curiosidad por conocer este sitio, aunque fuera de paso, y la sensación que tuve no fue buena. Al bajar del avión, el clima fue lo primero que me llamó la atención, la ropa se pegaba al cuerpo del bochorno que hacía, debía haber una temperatura de unos 28ºC, dejando atrás los 14ºC que hacía ese día en Madrid. Eran las 7 de la tarde y ya era de noche, las 2 de la madrugada en España. Como el avión en el que íbamos, era solo para Travelplan, todos eran "turistas por paquetes", 7 días encerrados en un complejo hotelero con todo incluido y playa, todos como corderos yendo en fila hacia la aduana. El aeropuerto cubierto de "cana", así llaman a la hoja de los cocoteros, no parece un aeropuerto, más bien la entrada a un parque de atracciones. Dos chicas morenas, con trajes típicos de República Dominicana, haciéndose fotos con la gente que llegaba. Era como un embudo, todos teníamos que pasar por la pareja y sonreír a la cámara. Después tocaba enseñar el pasaporte y pagar 10 dólares para obtener una tarjeta de turista. Mi mujer que es de "allá", no tuvo que pagar, y yo con solo euros en el bolsillo, tuve que pagar 10€, ya que no tenían cambio y eran muy listos los policías que nos recibían. Al dar 4 pasos, cogían la tarjeta de turista, la miraban y me la quitaban, con este tramite ya estaba dentro del país. Tocaba esperar las maletas en una mini cinta, donde nos acumulábamos los pasajeros del avión de Madrid. No pude evitar escuchar la conversación de la gente, estaban contentos de haber llegado y notar el calor, el ambiente caribeño, una muy buena sensación, pero no parecía que supieran que estaban en República Dominicana. "¿Donde está Punta Cana? En el Caribe". En Madrid nos comunicaron que nos esperaba una autocar guagua en Punta Cana para trasladarnos a Santo Domingo, pero no fue así. ¡No teníamos medio de transporte para llegar a nuestro destino! Pero entonces apareció nuestro salvador, un cubano junto con un dominicano, que se encargaban del transporte de pasajeros, e irlos distribuyendo en las guaguas de cada hotel que esperaban en el parking parqueo del aeropuerto. Nos consiguieron dos asientos en una furgoneta, habilitada como guagua, y preparada para llevar a unos portugueses a Boca Chica, cerca de Santo Domingo. Después del caos en la llegada y nuestra creciente preocupación, por los problemas que iban surgiendo, al fin pudimos salir del aeropuerto sin mayores problemas. Fueron cerca de 4 horas de carretera, para realizar unos 200 km. La historia sobre el caos circulatorio en las carreteras de República Dominicana, lo explicaré más adelante. Llegamos a Santo Domingo enteros y cansados, donde nos esperaba el primo de Vicky y que me ofreció una Presidente bien fría antes de ir a descansar. Fueron unas 16 horas bien intensas y el viaje solo acababa de empezar.




